Capitulo 2

Capitulo 2
Princesas, Lila, y tacones altos



Sentí la suavidad de las sábanas de seda y me acomodé sobre la blanda almohada. No tenía ganas de abrir los ojos, así que reposé unos minutos más sobre el cómodo colchón.

¿Sabanas de seda?
¿Blanda almohada?
¿Cómodo colchón?
Esta no es mi cama – procesé de inmediato.

Contuve el gran WOW que quiso salir de mi boca cuando abrí los ojos. Esta tampoco era mi habitación. Observé las voluminosas sábanas de seda que me rodeaban y el hermoso cubrecama de encaje que me cubría.

La habitación a mi alrededor no era menos impresionante, Muebles blancos de madera y cristal, decorados con piedras y brillantes, lindas alfombras, delicadas cortinas, blandos y elegantes sillones, lámparas de cristal, cuadros, flores, espejos, repisas con libros, y aparatos electrónicos de última tecnología. Todas estas, cosas que nunca en mi vida pude permitirme tener.
Era todo tan moderno, pero hermoso y elegante al mismo tiempo. Era perfecto. Y de alguna forma muy familiar ¿Por qué se sentía como toda mi vida hubiera conocido este lugar? Sí, debería estar corriendo y gritando como loca, digo, ¿Qué harías si de repente despiertas en una habitación, y DEFINITIVAMENTE no es la tuya?

Pero algo dentro de mi me decía que todo iba a estar bien, como si esta de verdad fuera mi habitación, no lo creo.

Bajé de la cama y me observé en el espejo de cuerpo completo, con marco de madera y diseños florales. La del espejo era yo, pero de otra forma no lo era.

La chica del espejo me miró con mis mismos ojos verdes, solo que mas grandes, y con pestañas mas largas. Tenía mi mismo pelo rubio, solo que en vez de estar recogido en una trenza, caía en delicados rizos. Mi piel se veía un par de tonos mas clara, y tenía un ligero tono rosado en las mejillas. También noté que tenía las uñas pintadas de un brillante color rojo. Llevaba puesta una delicada camisa de dormir, elegante, pero sexy.
La chica del espejo era definitivamente muy bonita.

Aunque no me parecía mucho a mi misma, decidí que me gustaba como lucía, pero todo esto era algo aterrador, y de nuevo, muy familiar. Raro.

Estaba decidida a salir a explorar, cuando una chica de unos 20 años, entró a mi habitación. Levaba puesto un pequeño vestido negro y un delantal blanco, su corto pelo café caía suelto alrededor de su rostro, supuse que era una sirvienta, o algo así. Me observó con sus ojos grises por unos segundos.

- Señorita Cassie – dijo

- ¿Sí? – Me sorprendí respondiendo. Cassie. Yo soy Cassie, la princesa de Limadea. Hija mayor de la reina… Milalia, si Milalia, raro nombre. Y la heredera al trono. Ya no mas Rose ¿Rose?
Yo no se quien es Rose.

- Ya son mas de las 11:30 chica dormilona – dijo – Hoy día viene Kristin ¿Recuerdas?

- 11:30… Kristin – Murmuré, Kristin, Kristin…

Mi mejor amiga, Kristin y Courtney son mis mejores amigas.

- Entonces, ¿Vas a querer un baño de tina?

- Em, bueno, osea, em, si, gracias… - Un pequeño destello de ella llegó a mi mente, y de repente supe su nombre – gracias Lila

- Es mi trabajo – respondió


10 minutos, un chorrito de espuma, y tres cucharadas de sales de baño mas tarde, mi tina estaba lista y yo relajándome adentro. El agua caliente y las burbujas me cubrían hasta el cuello, y había un rico olor a frambuesa y limón.
Me froté algunos productos en el cuerpo y en el pelo, después de enjuagarme me quedé un rato más en la gran tina y encendí los chorros masajeadores, el agua parecía no enfriarse nunca.

Al salir me envolví en una suave toalla rosa y volví a mi habitación. Abrí la puerta del armario y creo que debería haberme desmayado del shock, pero creo que cada vez estaba menos sorprendida con mis descubrimientos. Observé detalladamente el enorme walking-closet, que parecía mas bien una lujosa tienda de última moda en vestidos elegantes, zapatos de tacón, joyas, accesorios, carteras y maquillaje.

Soy la chica mas popular en la escuela – me dije, sin pensarlo. Por lo tanto, recordé, tengo un gran gusto para la moda. Sonreí, por su puesto que sí. Ya empiezo a pensar mas como yo misma.

Elegí un lindo vestido corto y muy ceñido de color turquesa, que iba amarrado al cuello con una tira de diamantes. Me puse unos tacones altos en combinación y unos lindos aretes de diamante. Todo obviamente de marca.
Rose se vestiría así para una fiesta, pero Cassie se viste así todos los días. Yo soy Cassie.

Me acerqué al tocador, poblado con un montón de maquillaje caro, y esforcé al máximo mis increíbles habilidades con el rimel y el labial, teniendo un resultado satisfactorio.

La chica del espejo lucía como una princesa, la chica del espejo lo era. Ella era hermosa. Yo lo soy, me recordé, yo soy hermosa, yo soy la chica del espejo.

Capitulo 1

Holaaa, les dejo el primer capítulo, espero que les guste, y sigan leyendo :)




CAPITULO 1
La prueba, suerte, y cosas raras...


Estoy lista – Me dije a mi misma, tratando de sonar confiada, pero la verdad es que no lo estaba.
Hoy era, prácticamente, uno de los días más importantes de mi vida, daría mi examen final, y si pasaba, sería por fin libre.

Me puse mi ropa de entrenamiento, un buzo y una polera simples, de color negro, unas zapatillas deportivas y calcetines cortos.

Me miré una vez mas en el espejo, mi pelo rubio estaba perfectamente recogido en una trenza y mis ojos verdes destacan en mi rostro semi-bronceado. La mayoría de los chicos opinaba que yo era la más atractiva de la tribu, pero eso nunca me importó, ya que yo no me sentía atraída hacia ninguno de ellos.

Salí de mi pequeña cabaña y observé el bosque que me rodeaba. Yo parecía una hormiga al lado de los enormes árboles, más de una vez había tratado de escalarlos, pero con suerte subía un cuarto, y eso que era buena escalando. Había algunas nubes en el cielo, pero estaba celeste, igual que siempre.

Estoy lista – Repetí una vez más, y caminé decididamente hacia la cabaña de Violet, mi mejor amiga, con quien viviría una vez que nos graduáramos.

Iba a tocar la puerta por tercera vez, pero no fue necesario. Una chica alta, de cabello liso color miel y ojos negros se tiró sobre mí, atacando con un mortal abrazo - ¡Rose! – Gritó - ¿Estas preparada?

-Claro – respondí, devolviéndole el abrazo – aunque debo admitir que estoy algo nerviosa.

-No te preocupes –dijo – eres la mejor, si tu no pasas, no pasa nadie.

- No digas eso, no soy tan buena

- Si, claro

- Como digas- Suspiré- Hoy es un lindo día

- Igual que siempre

- No, hoy es especial – pensé – hoy me siento diferente…

- ¿Acaso decidiste aceptar ser la novia de Alex? Porque yo creo que deberías hacerlo

- No, no es eso, tu sabes que el y ninguno de estos chicos me interesa, es solo que creo que hoy es un día especial

- Es el día del examen

- Lo se pero… no es eso, no importa.

Seguimos el resto del camino en silencio.

Mi cabaña y la de Violet estaban lejos del centro de entrenamiento, así que tuvimos que cruzar un largo tramo del bosque para llegar, llamado el sector residencial, que consistía en cabañas grandes y pequeñas, algunas de ellas sobre los árboles. Estas eran asignadas según la cantidad de personas en la familia, hasta los 15 años vivías con tus padres, así que yo, al tener 16, había obtenido mi propia cabaña el año pasado.

Finalmente llegamos al centro de la aldea, donde se encontraban algunas tiendas, con ropa, comida, armas y otras cosas. Al fondo se encontraba el centro de entrenamiento, donde los niños se entrenaban para la vida en el bosque. Era una enorme cabaña, que servía de escuela, y atrás se encontraban cada uno de los ambientes con los que alguna vez te podrías encontrar: el bosque, el lago, la montaña, el mar y el desierto, creados de forma artificial para poder entrenar.

- ¡Hey! Rose, Violet – Era Liz, una chica bajita de cabello rojo y rizado que entrenaba con nosotras a veces.

- ¡Hola Liz! – La saludamos

- ¿Darás el examen hoy? – Le pregunte

- No – respondió – ya saben que quiero quedarme con la tribu, tener una familia y todo eso.

- Que mal – le dijo Violet – Nos hubiera gustado que nos acompañaras en nuestras aventuras.

- Aventuras, claro – se rió – Quizás en el futuro

- Te esperaremos – le dije riendo – Nos vemos mas tarde.

- Ok – Respondió – y se alejó caminando, para luego entrar en una tienda.

- Entonces – dijo Violet - ¿lista para largarte por fin de aquí?

- ¿Qué crees? – me reí .

Nos reímos un rato y entramos al centro de entrenamiento. Me sentí un poco más confiada que antes, recordando que después de esto, mi vida cambiaría por siempre.

Después de graduarse, algunos deciden quedarse en la aldea, como mis padres o Liz y dedicarse a trabajar o tener una familia, pero otros, como yo y Violet, preferimos vivir en el bosque, y hacer lo que queramos.


Éramos ocho los que hacíamos el examen, lo que era bastante, en comparación con otros años, al parecer varios chicos querían huir de la tribu.
Nos juntamos con el entrenador, quien nos envió al bosque a nuestra primera prueba, que consistía en escalar un árbol de quince metros y recoger cinco frutas azules en la punta del árbol. Me ofrecí para ir de primera, ya que quería acabar con esto rápido, así que escale el árbol rápidamente, sin tropezar y llegué a la cima. Como fui de primera, había bastantes frutas, así solo tomé las primeras que vi

Un punto para mi, me dije a mi misma sonriendo, mientras bajaba del árbol.

Violet fue de segunda, y también logró completar la prueba fácilmente, bajó del árbol con una sonrisa en su rostro y chocamos palmas riendo y pensando en lo fácil que había sido, quizás demasiado fácil.

La mayoría de los chicos pasó la primera prueba, excepto por uno, que solo recogió cuatro de las frutas y luego cayó, aunque de todos modos le dieron algo de puntaje.


La segunda prueba era en el lago. Debíamos crear nuestra propia caña de pescar y conseguir 3 peces.
Conseguí un palo y una piedra filuda con forma de anzuelo, en un arbusto a la salida del bosque, y cerca del lago encontré unas hojas largas, fuertes y flexibles y unos pequeños peces que servirían de carnada. Al juntar todas las piezas quedaba una caña de pescar perfecta.

En 30 minutos ya tenía 4 peces, unos mas por si acaso. Demasiado fácil de nuevo, quizás era mi día de suerte.
Esta vez un par de chicos no consiguieron todos los peces, uno de ellos el mismo que había fallado la vez anterior. Pobrecito.


La siguiente prueba era en la montaña, esta vez era en parejas, así que obviamente elegí a Violet, había que crear un refugio simple que nos protegiera de la lluvia y nos escondiera de depredadores.
Hicimos una estructura de troncos junto a un árbol y un arbusto, conseguimos unas hojas gigantes para escondernos y protegernos de la lluvia, amarramos todo con algunas hojas flexibles pero resistentes, que encontramos en el mismo árbol, y ya estaba listo.

Sigue pareciéndome fácil, quizás este extraño presentimiento era algo bueno, quizás simplemente mejoré de un día para otro, o tal vez, solo tal vez, algo extraño esta pasando.
Eliminé la última opción riendo, esto es la vida real me recordé, y confié en que mi nuevas mejoradas habilidades fueran pura suerte.


Para la penúltima prueba, volvimos al bosque, en busca de troncos flotantes para construir una balsa y llegar hasta las bollas en el mar. Confiando en mi nueva suerte, y en esta extraña sensación que aún me tenía intrigada, saqué los primeros troncos que vi y corrí a la playa.
Increíble. Los troncos flotan. En serio está pasando algo raro.

Despejé mi mente y volví a concentrarme en la prueba, conseguí las mismas hojas flexibles que usé para la caña de pescar y amarré los troncos, creando una balsa bastante decente. En 10 minutos ya había llegado a las boyas, mientras algunos de mis compañeros aún estaban probando con distintos troncos, a ver si flotaban.

- ¡Wow! exclamó Violet caminando hacia mi en la playa – Hoy estás absolutamente increíble ¿Cuántas horas estuviste entrenando? En serio, has llegado primera en todo

- La verdad – admití – no entrené, solo… es mi día de suerte – sonreí

- Si, claro, avísame la próxima vez que entrenes a escondidas.

- Pero…

- Vamos – me interrumpió – ya va a empezar la última prueba

- Ok – no tuve otra opción que seguirla hacia el desierto, hacia la última prueba de este extraño examen en el que mágicamente he hecho todo perfecto. Raro.

Generalmente soy una de las mejores alumnas, pero nunca perfecta. Hoy, pura suerte.


La última prueba, en el desierto, implicaba simplemente encontrar la meta, en menos de 40 minutos.

Apenas dieron la partida todos corrieron hacia el árido desierto, y en cinco minutos ya no lograba ver a nadie, en ninguna dirección, así que solo corrí pensando que en cualquier momento encontraría la meta. Este desierto no puede ser tan grande, pensé, es artificial, pero por más que corría y corría no lograba ver más que arena.

Sentí como si el desierto creciera a mi alrededor, cada vez más grande y seco. Miré mi reloj, 14:25. Aún me queda tiempo. Seguí corriendo hasta que me sentí mareada, el mundo empezó a girar a mi alrededor y creo que me desmayé, me dormí o algo así, pero quedé inconsciente.

Sinopsis...

Estoy confundida.

Ya no se quien soy.

¿Cassie? ¿Rose?

No lo se.

Solo se que en cualquier momento puedo estar...

En otro lugar